sábado, 30 de octubre de 2010

La chica de ayer

Porque ayer fue un día muy mágico...
El cielo se llenó de nubes,y a las 6 de la tarde caían con fuerza millones de gotas de agua,que parecían conocer como terminaría la noche...

Después de una tarde de vueltas y más vueltas acabamos en nuestro sitio,sincerándonos como en los viejos tiempos,aunque no estaba Guille,quizás por eso nos faltó su toque de humor y quizás por eso empecé a acongojarme a las 10 de la noche para acabar soltando esas miles de gotas más tarde...

La visita fue rápida,la tarde agotadora y el tiempo nos cambiaron el ánimo,llegué a casa y ella me estaba esperando para hablar,para contarme sus inquietudes,que me recuerdan tanto a mí...

Quieren ser libres,no depender de nadie, el día de mañana,tener poco y dar mucho...

Y es que las dos tememos el final,sabemos que esto se acaba y nos duele,nos duele mucho,quizás aun queden meses para ( si tenemos suerte)decir adios a esta mierda...

Pero cuando dejé de hablar con ella,de animarla,de intentar paliar su dolor y su llanto,me paré a pensar y me surgió la pregunta más complicada que me he hecho nunca ¿Con quién?.

Ójala marche a ese ansiado lugar y ójala viva tanto allí que acabe odiándolo y queriéndolo al mismo tiempo,una vez allí seguro viviré cosas realmente geniales,que me llenarán como persona,que marcarán mi principio y mi final...y todo esto ¿Con quién lo compartiré?,¿A quién le contaré mis inquietudes,mis agobios,mis pasiones...?

Siempre me he parado a pensar que prefería irme sola y aprender a vivir por mi misma,pero cuando se trata de decirles adios me cuesta más de lo que imaginaba...

Y es que también me paré a pensar,que si en este preciso instante cogiese una maleta y marchase a ese ansiado lugar,me iría con las emociones a flor de piel,sintiendo cosas que prefiero olvidar,que mucha gente desconoce,con mis arrepentimientos,pensando que puede que hace 9 meses tuviese la felicidad en mis manos y la dejé escapar...

Pero hay que pensar en el hoy y un poco de mañana,pero no tengo por qué contar los días que faltan para quizás,cumplir mis sueños,porque significan un día menos de esas pequeñas cosas y esos grandes momentos con los que ocupamos nuestro disco duro...

Estoy aprendiendo a llorar,a no sentirme débil con ello,por eso me gusta...La chica de ayer.

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